lunes, 27 de septiembre de 2010

Like Stars...

Hace mucho tiempo y gracias a los proliferantes avances tecnológicos de esa época conocí a una gran amiga por algo llamado internet. No hace mucho ella se vino a vivir a Santiago, estaba terminando de estudiar su carrera de abogada y estaba trabajando para una nueva empresa, su vida iba bastante bien al parecer, eso hasta que empezó a tener problemas con Andres.

Andres era el novio de Javiera eran inseparables, de hecho tengo pocos recuerdos de ella antes de que saliera con él,  pero de que ella se vino a Santiago empezaron a tener algunos problemas y frustraciones que terminaron de la peor manera posible el rompimiento de una Pareja.

Ahora que Javiera estaba en Santiago empezamos a vernos más seguido y conversar de este tipo de cosas, como solíamos hacerlo a través de la red, siempre hablamos de nuestros problemas y desilusiones amorosas… Ok, ok. Eso no es justo, en verdad hablábamos solo de MIS problemas y desilusiones amorosas y con las Na… bien, no usare “The N Name” porque si bien me da lo mismo que sepan de ellas o no, quiero mantener estricto rigor en la regla de los nombre del blog, asique usare…. Na…n…cy. Eso Nancy. ¿En que estaba? A claro, hablábamos harto de mis problemas con las Nancys, pero esta vez era distinto, si bien yo no estaba exento de mi clásico drama de no encontrar pareja, esta vez no era yo el que tenía el problema sino ella, me pareció la oportunidad perfecta para devolverle la mano de todos los años que me tuvo que escuchar quejar sobre las Nancys.

Así pues yo la estaba pasando re bien, me gusta salir con esa niña, la paso bien y además no se limitaba a fines de semana ni a “eventos” especiales, era cosa de llamar después del trabajo y improvisábamos algo. Así pasaron un par de semanas en las que Javiera me hablaba constantemente de su jefe, algo que me pareció bastante extraño. Como siempre todo tiene una explicación lógica y es la que me esperaba, su jefe se la estaba tratando de engrupir. A lo que me siempre me opuse porque mi experiencia en relaciones con gente de trabajo/colegio o algo parecido no son buenas (¿Cuál ha sido buena?) y simplemente porque meterse con el jefe no suena a algo razonable debido a las jerarquías involucradas. De cualquier forma no me preocupe mucho, ella decía que no le gustaba y que no le parecía buena idea tampoco, pero obviamente hay cosas que la razón no entiende y esa relación empezó de a poco a transformarse en otra cosa.

En una de las tantas salidas que tuvimos hubo una en particular en el bar “Como te Ubico” en que al parecer Javiera estaba algo más deprimida de lo normal, o no lo sé, en verdad no se qué pasaba por su cabeza pero el caso es que después de un par de tragos las cosas se pusieron extrañas, sus palabras eran distintas y me hablaban de que yo era más lindo que su jefe o preguntas del tipo “¿mi pelo huele bien?” ese día terminamos abrazados cariñosamente en su departamento.

Volviendo a casa me preguntaba:

-Ted: ¿Qué paso ahí?

Tuve la leve impresión de que había algo más. ¿Podrían culparme después de saber que llevo años sin abrazar a alguien? Casi se me olvida que se sentía. En fin, en mi interrogante hice lo que suelo hacer en este tipo de situaciones:

Consulte la opinión de otra persona para verificar si estoy en lo correcto o no. La respuesta al otro lado del teléfono fue algo como:

-Teléfono: “mmh mira, lo único que te puedo decir, es que disfrutes, ella necesita alguien que la abrace y tu también… deberían sacar partido de eso.”

Interesante,  ¿asique quizá debería empezar a mirar a mi amiga de otra manera?

Entonces en otra conversación que no tenía absolutamente nada que ver con nada de lo que les e contado alguien me dijo:

“dedícate a hacer buenas amigas, las relaciones duraderas salen de una buena amistad primero”

Esa frase es totalmente falsa a mi parecer, pero en ese momento quería creerlo.

¿Quería?

Una vez más actué como un idiota, y le conté a Javiera como me sentía, el problema era que ni yo sabía que sentía,  y ella me respondió con que ahora ya tenía una relación con su jefe y que la estaba pasando bien, como hace tiempo no lo hacía y como le dio pena el niño porque estaba tan solo…

Ted: “Claro, todos tienen derecho a pasarla bien menos yo que he estado solo durante siglos… ¿no se supone que yo era más bonito?”

Ok, eso no lo dije, pero lo pensé, no estaba celoso ni nada parecido, es solo que no esperaba que todo fuera tan rápido, estaba pasándola bien con la Javiera, no tenía razón para estar en contra de que empezara a salir con alguien, es solo que no pensé que sería tan rápido, ahora que tenia a este nuevo hombre por qué habría de necesitarme ¿correcto?

Así todo volvió a la normalidad ella desapareció en su pasarla bien con su jefe y yo…

Yo volví al inicio al primer casillero del tablero.

Ahora que pienso en ello, sigo pensando que jamás sentí algo más por ella que amistad y sin embargo quería estar con ella, quería sentir que alguien estaba ahí cuando yo llamara o que me llamaran cuando no tenían nada más que hacer. Hoy por hoy eso no me ocurre nunca, todos mis amigos tienen su amigo predilecto o su pareja que les sirve como tal, personas que no me involucran a mí.

¿Dónde están mis amigos ahora uh? ¿Dónde Ted?

Sé que es injusto juzgarlos, se que ellos están cuando los necesito y sé que si los llamo ahí estarán, pero muchas veces estando en la soledad de mi hogar o caminando solo por la calle me gustaría recibir una llamada para hacer algo, ya saben, sentirse querido, importante para la gente, no solo un tipo mas con el que se sale el fin de semana.


Así pues verán, tengo excelentes amistades, pero aun me siento solo y desamparado

¿Cuál es el problema conmigo?